14 de diciembre de 2025

Nuestra Señora de Guadalupe – Año litúrgico A

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Zacarías 2, 14-17

Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti, –dice el Señor-.

Aquel día se incorporarán al Señor muchos pueblos y serán pueblo mío; habitaré en medio de ti, y sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti.

El Señor tomará a Judá como lote suyo en la tierra santa y volverá a escoger a Jerusalén.

¡Silencio todos ante el Señor, que se levanta en su santa morada!

 Palabra de Dios
R/ Te alabamos, Señor

 

Salmo responsorial: Salmo 95

R. ¡Contad las maravillas del Señor a todas las naciones!

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor. R.

Decid a los pueblos: » El Señor es rey,
Él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente. R.

 

SEGUNDA LECTURA  

Lectura del libro del Apocalipsis 12,1–6a.10a

Se abrió el templo de Dios en el cielo y dentro de él se vio el arca de la alianza. Apareció entonces en el cielo una figura prodigiosa: una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus pies y con una corona de doce estrellas en la cabeza. Estaba encinta y a punto de dar a luz y gemía con los dolores del parto.

Pero apareció también en el cielo otra figura: un enorme dragón, color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada una de sus siete cabezas. Con su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra. Después se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo, en cuanto éste naciera. La mujer dio a luz un hijo varón, destinado a gobernar todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue llevado hasta Dios y hasta su trono. Y la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios.

Entonces oí en el cielo una voz poderosa, que decía: “Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mesías”.

Palabra de Dios

Aleluya/aclamación al evangelio

Dichosa tú, santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti nació el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Dios.

Palabra de Dios
R/ Te alabamos, Señor

 

EVANGELIO  

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 1,39-45

—¡Gloria a ti, Señor! —

Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y exclamó: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

Palabra del Señor
R/ Gloria a ti, Señor Jesús