Hace ya unas tres décadas, un grupo de la Misión Católica, liderado por el entonces párroco, padre Eusebio Redondo, visitó una obra que apoyaba a las mujeres en India, dirigida por Hermanas Carmelitas españolas.

A su regreso este grupo se comprometió a recoger aportes económicos para ayudar a las Hermanas en este proyecto. Este compromiso se llamó “Solidaridad con India”. En aquellos tiempos se inició aprovechando la celebración de San Nikolaus para organizar una gran fiesta, con el fin de recaudar dinero. Este dinero, unido a muchos otros aportes generosos, se enviaba una vez al año a India.

Tiempo después, siendo párroco Nodiel Sánchez, la causa de la Solidaridad con India se asoció a la Fiesta de Verano. Inclusive hubo dos ocasiones en las que el padre Nodiel invitó a la Fiesta a la Hermana Carmelita María Teresa Conde, quien había sido una de las pioneras en esta obra de las Carmelitas en India. A través del testimonio de la hermana, pudimos aprender cómo la fundación acoge a niñas pequeñas que son abandonadas y excluidas de la sociedad, y les ofrece no solo albergue, sino también educación y un proyecto de vida. Ellas aprenden a elaborar sus propios vestidos, cultivan su comida, tienen un sistema de producción de energía sostenible, y además se forman como enfermeras y maestras, en orden de poder asumir roles independientes en la sociedad -o en la misma fundación- al alcanzar la edad adulta.

Así, la Solidaridad con India es el proyecto ya tradicional de la Misión Católica, que recoge y envía el usufructo de la Fiesta de Verano, junto con otras donaciones voluntarias, para el apoyo de los internados dirigidos por Hermanas Carmelitas en India, que hoy por hoy son ya nativas.

Deseas contribuir económicamente para apoyar este proyecto?

¡Toca aquí para más información!